|
Salve, salve, delicias del cielo
Virgen pura, suprema beldad,
salve excelsa Patrona de Cuba
Madre hermosa de la Caridad.
Si de Cuba en las bellas comarcas
elegiste, Señora, un altar,
para hacer la mansión de prodigios
y a tus hijos de dicha colmar.
Cuando el llanto era el pan de tus hijos
y su vida terrible ansiedad,
eras tú, dulce Madre, la estrella,
que anunciaba la aurora de paz.
No abandones ¡oh! Madre, a tus hijos,
salva a Cuba de llantos y afán,
y tu nombre será nuestro escudo,
nuestro amparo, tus gracias serán.
R. Rafolís
|
Top
Guía de
Páginas / Table of Contents
|
Email a/to Juan F. Pérez
Last time this page was Edited 03/15/2012
@copyright 2012 Perez Business Services all rights reserved
This page was created by Perez Business Services
(561) 313-6041
|
|
|