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Chachacha
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Género cantable y
bailable. Parte del danzón, específicamente del llamado de nuevo ritmo, ya bajo
la influencia del son, impulsado por Orestes e Israel López, integrantes de la Orquesta
Arcaño y sus Maravillas. Fue creado por Enrique Jorrín a
fines de la década del 40 del presente siglo. Dice, sobre el género, el propio Jorrín :
"Construí algunos danzones en los que los músicos de la orquesta hacíamos
pequeños coros. Gustó al público y tomé esa vía.
En el danzón Constancia intercalé algunos montunos conocidos y la participación del público en
los coros me llevó a hacer más danzones de este estilo.
Le pedía a la orquesta que todos
cantaran al unísono.
Con el unísono se lograban tres cosas : que se oyera la letra con
más claridad, más potente, y ademas se disimulaba la calidad de las voces de los músicos
que en realidad no eran cantantes.
En 1948 cambié el estribillo de una canción mexicana
de Guty Cárdenas : Nunca.
La primera parte la hice en
su estilo original y la segunda parte le dí un sentido rítmico diferente a la melodía.
Gustó tanto que decidí independizar del danzón las últimas partes, o sea el tercer
trío o montuno. Entonces surgen piezas como La
Engañadora (1951), que tienen una introducción, una
parte A repetida, B y A, finalizando con una coda en forma de rumba.
Casi al principio de
empezar a componer observé los pasos de los bailadores del danzón-mambo.
Noté la
dificultad de la mayoría en los ritmos sincopados, debido a que los pasos de los
bailadores se producen a contratiempo, o sea en la segunda y cuarta corchea del compás
2/4.
Los bailadores a contratiempo y las melodías en forma de síncopa hacen en extremo
difícil la colocación de los pasos con respecto a la música.
Empecé a hacer melodías
con las que se pudiera bailar sin necesidad del acompañamiento, procurando hacer las
menos síncopas posibles.
Con ello se desplazó el acento que se produce en la cuarta
corchea (2/4) -en el mambo- hacia el primer tiempo -en el Cha-cha-chá-.
Con melodías
casi bailables por sí solas y el balance que surge entre melodías a tiempo y
contratiempo es que nace el Cha-cha-chá.".
Recibe este género notable influencia del chotis madrileño.
Texto : Tomado de Helio Orovio, Diccionario de la Música Cubana,
Editorial Letras
Cubanas, Ciudad de la Habana, Cuba, 1981
Música : "La Engañadora", primer Cha-cha-cha, de Enrique
Jorrín
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