"Comienza con una introducción de ocho compases, que se
repite para hacer un total de 16 antes de entrar en la llamada parte del
clarinete.
Aunque no existe interrupción de una y otra parte y el
ritmo se sostiene siempre dentro del mismo tiempo ( ya que la ligera aceleración
a que se llega en la última apenas es perceptible ), podemos decir que la
primera parte es mas movida que la segunda, puesto que, como indica su nombre,
esta escrita para la agilidad del clarinete, que en la charanga, que no usa ese
instrumento, pasa al atril de la flauta.
En este último caso se llega a veces a alardes de
virtuosismo en pasajes escritos con figuraciones rápidas donde se luce la
técnica del flautista, con un instrumento de los antiguos de cinco llaves, que
suena en su tesitura mas alta.
Luego viene nuevamente la introducción, que sirve como de
puente, y se pasa a la parte de los metales (violín en la charanga), que por la
mayor duración de las figuras ofrece un estilo mas lento.
Su longitud es de 32 compases, volviendo a la
introducción
repetida.
Pasamos al último tiempo, que participa, casi siempre, del
movimiento mas acelerado de la rumba o del son, que cuando sienta sus reales en
La Habana sustituye a aquella." (E.Grenet: ob. cit.) "José Urfé
buscó un nuevo
elemento rítmico en el son oriental para estructurar su famoso danzón "El
bombín
de Barreto", el cual, por la liberalidad expresiva de su último
trío, definió la
forma actual del danzón cubano.
Por "El bombín de Barreto" de
José Urfé se transforma la
tradicional coreografía del danzón, de cierto rigor, por una mas abierta, de
variados pasillos" (
Odilio Urfé : El
danzón, CNC 1965 )
Texto : Tomado de Helio Orovio, Diccionario de la
Música
Cubana, Editorial Letras Cubanas, Ciudad de la Habana, Cuba, 1981
Música : Danzón de Eliseo Grenet interpretado por Barbarito
Diez con la Orq. de Antonio María Romeu.